viernes, 13 de mayo de 2016

UNA DOCENA DE PAUTAS PARA SER "UN POCO FELIZ"

  • Me conviene minimizar las cosas. Cualquier cosa que ocurra trataré de minimizarla.
  • Si controlo mi necesidad de aprobación viviré con un grado de satisfacción  más elevado y con un grado de ansiedad más controlable; no seré tan susceptible ni tan obsesivo en las relaciones con mi entorno. Es imposible gustar a todo el mundo, e incluso las personas que nos aprueban y nos quieren no van a estar de acuerdo con nosotros al cien por cien.
  • Es importante poner pausas en el transcurso de la jornada para poder percibir mi estado de ánimo y reflexionar.
  • Aprende a renunciar a todo (aprende a andar liger@) y oriéntate interiormente ( busca el bienestar dentro de ti, y en las pequeñas cosas. 
  • Utiliza la respiración abdominal en el proceso de "aceptar" tus emociones negativas. No pierdas el control "acepta la ansiedad" y cualquier emoción que pueda desestabilizarte.
  • Sal de tu mente, vive la vida"descatastrofiza". No controles tanto las cosas. Acepta la incertidumbre.
  • Es importante programar mi tiempo. La actitud de vivir los diferentes ámbitos de mi vida (trabajo, tiempo de semiocio, ocio y tiempo psicobiológico) puede ser un antídoto de la obsesión
  • Gana insensibilidad a la incomodidad, aceptando el dolor, pues en cualquier circunstancia podemos hacer cosas valiosas.
  • Intenta entender que la felicidad depende de "lo que hacemos con lo que tenemos" no de nuestra situación y de los recursos que disponemos: Cualquier discapacidad es una oportunidad para desarrollar una supercapacidad.
  • Cualquier adversidad es una oportunidad para desarrollar otras formas de gozar.
  • Aprendamos a dialogar mejor: No tratemos de imponer nuestra visión. A cambio busquemos la verdad del otro. Ofrezcamos nuestra visión. Nadie es listo en todo durante todo el tiempo. Todos somos tontos o ignorantes en algún momento u otro.
  • Mi verdad es lo que yo pienso, no es la realidad . Por eso está mal dicho: "Soy idiota". En realidad debería decir "Pienso que soy idiota", porque a lo mejor no lo soy.

lunes, 9 de mayo de 2016

LIBROS DE AUTOAYUDA

Los libros de autoayuda pueden ser una interesante manera para progresar como personas y para superar malos momentos que hemos vivido.
Con la presente, no pretendemos hacer una exhaustiva lista de tesoros bibliográficos o espirituales. No obstante, los libros que se citan a continuación, han constituido para nosotros una excelente herramienta en esta labor profesional durante 30 años en el campo de la psicoterapia. No están todos, pero sí los más utilizados y recomendados en nuestro gabinete.
  • "Terapia de aceptación y compromiso. Un tratamiento conductual orientado a los valores" Wilson, KG y Luciano. Ed:Pirámide
  • "Déjame que te cuente". Jorge Bucay Ed: RBA Integral.
  • "Tus zonas erróneas". Wayne Dyer. Ed Grijalbo
  • "El caballero de la armadura oxidada". Robert Fisher. Ed Obelisco
  • "El búho que no podía ulular". Robert Fisher y Beth Kelly. Ed Obelisco.
  • "Yo estoy bien, tú estás bien". Thomas A. Harris. Ed Grijalbo.
  • "La intimidad del sufrimiento". MªJesús Álava Reyes. Ed: La esfera de los libros.
  • "El arte de no amargarse la vida". Rafael Santander. Ed: Grijalbo.
  • "Ser feliz en Alaska". Rafael Santander. Ed: Grijalbo.
  • "Relación de pareja". Mª Helena Feliu. Ed: Martínez Roca.
  • "El poder del ahora" Eckhart Tolle. Ed: Gaia Ediciones.
  • "Aprenda optimismo". Martin E.P Seligman. Ed: Debolsillo
  • "Poder sin límites". Anthony Robbins. Ed: Debolsillo
  • "El milagro de mindfulness" Hanh, T.N. Ed: Eniro 2007.
  • "Botiquín para un corazón roto". Victoria Cadalso. Ed: La esfera de los libros.
  • "La asertividad". Olga Castanyer. Ed Descree de Brouwer".
  • "¿Quién eres?". Enrique Rojas. Ed: Temas de hoy.
  • "El miedo a la libertad". E. Fromm. Ed: Paidos.
  • "El arte de amar". E. Fromm. Ed: Paidos
  • "El alma está en el cerebro". Eduardo Punset. Ed: Aguilar






lunes, 1 de febrero de 2016

LA CONSULTA DEL PSICÓLOGO

LA CONSULTA DEL PSICÓLOGO

        Ir al psicólogo no es “estar loco”. Al igual que intentamos mantener una higiene dental sana con el odontólogo, acudir al psicólogo nos ayuda a mantener una mente saludable.
            Son diversas las causas por las que una persona acude a una consulta de psicología. Puede ser que exista un dolor emocional que afecte a una o varias áreas de su vida, puede ser también debido a que la persona decida llevar una vida más plena y feliz. Pero de cualquier forma y motivo por el que se acude a un psicólogo, siempre encontrará en él  a un profesional (en este caso, un profesional de la conducta humana) preparado para enseñar una serie de habilidades, técnicas y estrategias psicológicas para conseguir que las personas afronten los problemas hasta superarlos; y como en este contexto la base fundamental es el diálogo, el psicólogo proporcionará un ambiente de apoyo que permita hablar abiertamente de una forma neutral e imparcial, un lugar seguro y confidencial donde él y su cliente trabajarán en equipo para descubrir las causas que impiden a éste disfrutar de todo su potencial y bienestar. En ese espacio tranquilo y seguro el paciente puede sentir que ahí tiene un lugar para él, donde cada día que llega lo encuentra igual que cuando se marchó; un lugar donde siempre será recibido de forma parecida, casi ritual: se le abrirá la puerta, seguidamente se le sonreirá, se le dará la mano y se le pedirá que pase a la salita, y en unos minutos se le llamará, aunque a veces pasará directamente a la sesión. De una manera sincera y familiar el psicólogo le transmite que se le estaba esperando.

            Pero el psicólogo no es un chamán, un visionario,…. No es más que un ser humano (entre otras cosas un profesional de la conducta) intentando ayudar a otro ser humano. En este sentido, podría aclarar la idea un fragmento del texto de Embracing  Your Demons:
“No quiero que pienses que tengo toda mi vida en orden, Es más como si se tratara de ti escalando tu montaña allí y yo escalando la mía aquí. No es como si yo ya hubiera alcanzado la cumbre y estoy descansando. Es sólo que desde donde yo estoy en mi montaña, puedo ver los obstáculos en tu montaña que tú no puedes ver. De modo que puedo señalártelos y tal vez mostrarte algún camino alternativo para sortearlos”.
            Muy al principio de la terapia lo primero que hará el psicólogo cuando el cliente llega a su consulta, será evaluar el problema para poder hacer un diagnóstico en el que basar el tratamiento . Por tanto le pedirá a su cliente que le cuente lo que le pasa, le hará preguntas sobre su contexto y circunstancias, y con la información obtenida, entre los dos se planteará cuáles van a ser los objetivos del tratamiento, es decir, lo que se quiere lograr con la terapia.

            

martes, 29 de diciembre de 2015

FASES DEL DUELO EN LA PERSONA ABANDONADO/A POR SU PAREJA

El duelo se define como una reacción en una sucesión de fases provocada por la pérdida vincular o física de una persona u objeto emocionalmente significativa para la persona. Desde otra perspectiva el duelo es el proceso por el que se es capaz de reconstruir su mundo (y, por tanto a sí mismo) sin el objeto perdido. Se trata de dotar de un nuevo sentido a los elementos con los que el sujeto debe construir su realidad. Este proceso integra cuatro elementos que se corresponden con diferentes tareas:
  • Construir un mundo sin el objeto perdido
  • Dar sentido a los sentimientos asociados a la pérdida e integrarlos en la propia biografía.
  • Encontrar la forma de resolver prácticamente aquellas tareas para cuya ejecución nos valíamos del objeto perdido.
  • Ser capaces de experimentar afectos semejantes a los que anteriormente se orientaban al objeto perdido hacia otros objetos, lo que, precisamente supone no la re-orientación de un afecto que queda vacante, sino la construcción de un nuevo mundo, que es un mundo sin el objeto perdido, pero que es capaz de albergar objetos dignos de ser amados.
En una situación de ruptura de pareja, y cuando la ruptura se produce a petición de una de las partes, o a través de un acuerdo mutuo, los dos miembros tendrán que vivir en sus duelos particulares las tareas mencionadas.
Cuando la ruptura se produce a petición de una de las partes, la persona abandonada, además de las cuatro tareas mencionadas se tendrá que enfrentar a unas fases particulares en su duelo, que podríamos sintetizar en las siguientes:
  1. (FASE DE PÉRDIDA).- "Me han dejado". Lo que se veía venir pero no quería ver se ha cumplido. No es una fase larga, pues el enfado y la incertidumbre inicial darán paso a la tristeza. Se aconseja la aceptación, nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo... Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo llegaste sin ese adhesivo. Por lo que no se debe suplicar a la pareja que me abandona que no lo haga. Ha decidido no estar conmigo y hay que respetar, las súplicas sólo conseguirán ponerle más difícil lo que finalmente terminará haciendo.
  2. (FASE DE DESPEDIDA).- "Nunca encontraré a nadie como él/ella". "No me volveré a enamorar". ¿Quién me va a querer?. Es una fase larga y difícil. Se impone la tristeza y la impotencia. Se aconseja vivir en el presente. Tratar de eliminar el predominio del pasado y clarificar lo que se quiere hacer en el futuro en los diferentes ámbitos de la vida. Imponerse cambios aunque nos cueste organizarnos, porque es una situación definitiva no pasajera. Hay que afrontar la realidad y afrontar la nueva situación y dirigirla hacia un futuro constructivo sin autoengaños.
  3. (FASE DE ANSIEDAD).- " La idealización del que abandona". Quien me ha dejado era perfecto/a. Hace,os una selección de todas las cosas buenas que recordamos. En esta fase el síntoma principal es que no paramos de hablar de la ruptur. Se intenta que la ex-pareja vuelva, por lo que es un error muy común el mantener contacto con la  misma (mensajes, whatsapp, llamadas....)
  4. (ACEPTACIÓN).- "Asimilo la realidad". Me doy cuenta que esta persona ha dejado de formar parte de mi vida y ahora toca que yo inicie nuevas rutinas y actividades. Es aquí cuando establecemos el cambio. Hay que disfrutar de esta nueva etapa. Hay muchas cosas de las que disfrutar en la vida sin una pareja. "Sal de tu mente y entra en tu vida". De esta forma ganas independencia y tu tiempo vuelve a ser tuyo por completo. Sal de casa, conoce gente, retoma amistades, búscate hobbies y haz aquellas actividades que no hacías sólo porque tu pareja no las compartía contigo.
  5. (FASE DE SUPERACIÓN).- En ella has salido del pasado y has entrado en tu presente. Ya recuerdas las cosas con objetividad. Es la mejor fase. Se recomienda que hables con alguien para no cometer en el futuro los mismos errores. Acepta el malestar emocional residual. Evita el rencor porque culpabilizar sólo a la otra persona de la ruptura de vuestra pareja es injusto. Siempre hay un 50% en cada uno. El desgaste en una pareja no lo produce un solo miembro. Al final se ha aprendido una verdad que en forma de autoafirmación no podemos olvidar en futuras relaciones: "TE AMO PERO NO TE NECESITO".

miércoles, 23 de diciembre de 2015

EL DUELO EN LA RUPTURA DE PAREJA

La pérdida es una experiencia inevitable para el ser humano. El proceso de duelo es una reacción natural y esperable cuando se produce.
En el ámbito de los procesos de duelo y del sufrimiento humano en general, cada persona experimenta un duelo y un dolor particular, distinto al de cualquier otro individuo; ningún proceso de duelo es réplica de otro.
El ser humano reacciona ante cualquier pérdida que le afecte organizando toda una gama compleja de sentimientos, fantasías, actitudes, conductas, que afectan a la persona en su totalidad y a los que denominamos procesos de duelo.
En una ruptura de pareja son los dos miembros de la diada los que  sufren el proceso de duelo, pero pocas veces los dos cónyuges se encuentran en situaciones parecidas. Normalmente uno vive la ruptura como un paso adelante y el otro como un paso atrás, pero para los dos es un proceso de pérdida que tendrán que elaborar.   
Será necesario entender qué elementos de protesta se mezclan con la nostalgia y la pena inicial y cómo éstas oscilan entre la melancolía, la desesperación y el desafecto. Además todo está interferido o favorecido por emociones tales como el odio, la rivalidad, los celos o la envidia.
La ruptura de pareja es una de las situaciones de duelo más difíciles de superar, porque de hecho, la persona no desaparece (como cuando fallece). De esta manera, tendré que ser testigo de la readaptación de la persona que me ha abandonado, tendré que ser testigo de cómo se readapta, a lo mejor, con otra persona........ situaciones poco gratas para mi.
Cuando una ruptura se produce a petición sólo de una de las partes, la parte abandonada sufrirá una serie de fases en su proceso de duelo particular, aunque la parte que abandona, también sufrirá un proceso (aunque menos doloroso) de duelo determinado por fuertes ambivalencias emocionales debidas al temor de que la ruptura no haya sido una buena decisión o de que haya sido motivada por el orgullo o desdén del momento. Puede sentirse culpable por el mal que en su fantasía ha provocado en los objetivos internos con sus ataques, críticas y desvalorizaciones. El proceso puede complicarse más al revivir todos estos ataques dirigidos a su ex-pareja. La persona que abandona tiene que considerar en todo momento que "el crecimiento de toda persona está ligado a su capacidad de gestionar de modo constructivo las pérdidas de su vida. La mala elaboración del duelo puede aparecer por la persistencia del odio hacia el miembro a quien se abandona con actitudes maníacas de triunfo sobre el mismo, situación que incrementa los sentimientos de culpa y que puede imposibilitar la buena marcha de todo el proceso. En este sentido, si fracasa la elaboración de su duelo ante la situación de divorcio (que ha decidido) los resultados pueden provocar una desorganización más profunda.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

NIÑOS, JOVENES Y CIBERACOSO

Según un estudio reciente de la Universidad de Elche, la mitad de los niños y jóvenes de entre 12 y 18 años reconoce haber recibido amenazas, coacciones, insultos y otro tipo de vejaciones como la publicación de fotografías o vídeos sin consentimiento a través de redes sociales. Además, el 18% de ellos han sido víctimas de control por parte de sus parejas o exparejas a través de internet.
En líneas generales, en el último año, 40000 personas han sido víctimas de ciberacoso en España, 2000 de ellas menores de edad. Un 6% de estas vejaciones a través de internet son con objeto sexual, mientras que un 18% de estos jóvenes reciben manifestaciones de control y posesión por parte de sus parejas o exparejas.
Según el Ministerio de Industria, el 40% de los menores de entre 9 y 13 años, cuenta con perfiles en redes sociales, mientras que los 9 años son la media de edad en la que se inician en el uso de internet, y en internet hay ciberacoso.
Estos datos nos indican la necesidad de una vigilancia familiar a nuestros jóvenes en estos ámbitos, además de una información por parte de medios públicos indicados (institución escolar, gobierno, policía...) y pertinentes. Una información dirigida a unos niños desconocedores del peligro del ciberacoso.
Nuestros jóvenes están en internet y en internet hay ciberacoso. Hay que ser prudentes y cautos en el uso de internet y hay que concienciar a los jóvenes y menores de las amenazas y riesgos que tiene internet.


viernes, 6 de noviembre de 2015

AMISTADES PELIGROSAS

En muchas ocasiones  algunas relaciones sociales pueden ser negativas y tóxicas. En el año 2002 la socióloga  Jan Yager detectó 21 de amistades nocivas en nuestra vida social. No son prototipos de personas, en realidad se trata de actitudes presentes en las personas en mayor o menor grado.
A continuación presentamos un listado de 21 tipos de amistades que según este estudio, se deben evitar. En concreto son:
  1. El incumplidor de promesas (que siempre te decepciona o rompe sus juramentos)
  2. El pedigüeño (que siempre te pide algo y nunca te devuelve aquello que significa mucho para ti)
  3. El contradictorio (suele traicionarte en los grandes momentos)
  4. El temerario (te pone en peligro debido a su comportamiento ilegal o imprudente)
  5. El ególatra (está demasiado centrado en sí mismo como para escucharte)
  6. El tramposo (te miente o seduce a tu pareja)
  7. El bocazas (traiciona tu confianza)
  8. El rival (es demasiado competitivo contigo y con lo que tienes: relaciones, trabajo, posesiones...)
  9. El creído (siempre está un paso por delante o por encima de ti)
  10. El envidioso (quiere lo que tú quieres y puede que incluso intente quitártelo)
  11. El perfeccionista ( el criticón por preferencia)
  12. El depresivo (negativo, crítico, triste y, lo que es peor, contagioso)
  13. El disgustado (no le gustas y encima te lo hace saber)
  14. El abusón (te maltrata física, verbal o sexualmente)
  15. El solitario (prefiere estar a solas que con un amigo)
  16. El chupasangre (depende demasiado de ti)
  17. El terapeuta (siente la necesidad de analizarlo todo y de dar consejos)
  18. El entrometido (se mete demasiado en tu vida)
  19. El imitador (copia todo lo que haces)
  20. El dominante (tiene que controlarte a ti y vuestra amistad
  21. El guardián (debe cuidar de todos tus amigos, ser un padre o una niñera, pero no un igual)